El yoga tiene una serie de posturas que contribuyen al logro de los objetivos planteados por sus practicantes. Mientras que algunos desean posturas que le permitan activar sus músculos para enfrentar el día, hay otros que desean realizar posturas para atender dolencias específicas. A continuación se indicarán algunas posturas y cuáles son tanto sus beneficios físicos, como mentales:

Postura de la Vaca y de la Cara de Vaca

Hay posturas que por atender ciertos músculos específicos, son beneficiosos para el tratamiento de ciertas dolencias. En el caso de la escoliosis, la postura de la vaca es ideal, ya que estira los músculos de la espalda y fortalece los músculos de los brazos, que son los que deben soportar todo el peso del cuerdo durante su ejecución.

Como consecuencia tanto los dolores de cabeza como los dolores del cuello, se ven disminuidos luego de realizar esta postura.

Postura del Loto

También conocido como Padmasana, la postura del loto permite estirar tanto las rodillas como los tobillos, fortaleciendo y ganando flexibilidad en las caderas. Al permanecer algunos minutos en esta posición la meditación se facilita con lo cual se logra mayor paz mental y se aumenta el poder de concentración.

La posición permite que la espalda se encuentre en una postura ideal en donde no sufra ningún tipo de lesión al mantenerse recta, sin ningún tipo de curvatura.

Postura de Barco

Conocida como Navasana, esta postura fortalece y reduce las grasas abdominales, ya que es donde se logra concentrar suficiente calor como para quemarla. Esta es una de las posturas del yoga que sirven para adelgazar, a la vez que se tonifican y fortalecen otros músculos como los de las caderas y la espalda.

Al tener que poner en funcionamiento varias partes del cuerpo de forma simultánea, también se mejora la coordinación, la concentración y hasta algunos órganos internos relacionados con la digestión, entran en funcionamiento, por lo que también ayuda a la salud.